domingo, 24 de marzo de 2013

La Hermenéutica Analógica (y el Génesis)

En el texto de Mauricio Beuchot "Perfiles esenciales de la Hermenéutica" sobre la hermenéutica analógica, de su creación; informa que se trata de la Teoría y arte de la interpretación. En ella interviene el autor, el lector y el texto. Entiende como texto todo aquello que puede ser leído: palabras, imágenes, gestos, acciones, hechos, posturas corporales, etc.

En esta intervención del autor, el lector y el texto, pondré  como ejemplo lo que sucede con el capítulo 1º del Génesis en torno a la creación.

El texto bíblico dice que Dios creó el cielo, la tierra y todo lo que contiene en seis días, el séptimo descansó. Si tomamos a la letra el texto y lo leemos (EL LECTOR) con los lentes de la ciencia positivista en estos tiempos presentaremos muchas objeciones, entre ellas la teoría del Big Bang, la teoría darwiniana de la evolución, los miles de millones de años de cómo se fue conformando el universo, luego la tierra, los animales y hasta hace relativamente poco el hombre.  Evidentemente que habrá una disparidad total entre ambos textos, el científico y el bíblico.

Si nos referimos al AUTOR descubrimos (lo afirma la exégesis bíblica) que el Génesis es un libro con diferentes autores: el Yavista, el Elohísta, el deuteronomista y el sacerdotal. Todos ellos escribieron, más como grupo que como personas, en esta obra. El autor del pasaje mencionado es el sacerdotal, a quien no le interesaba la exactitud de los días y las noches, sino convalidar, alrededor del año 1200 aC. (hace unos 3,200 años) el que se dedicara un día a la alabanza de Yahvé, el sabbath, el sábado. Seis días para trabajar y uno dedicado a Dios. (Después la Iglesia católica lo cambió a Domingo debido a que Jesús murió en viernes santo y al tercer día resucitó, el domingo de resurrección, y tan importante es que lo hizo "Mandamiento de la Iglesia" que dice "Asistir a Misa en los domingos y fiestas de guardar".

Si analizamos el TEXTO de manera hermenéutica, descubrimos que la forma de comunicación más común en los pueblos orientales era la oral-narrativa. Por eso Jesús utiliza parábolas para hacer comprender su mensaje. El texto que aquí comentamos es una parábola, un cuentito, propio de la tradición oral oriental, dirigido al pueblo, a los campesinos, pastores, artesanos, que cuenta cómo Dios creó el mundo y al hombre, no le interesa la exactitud sino el mensaje central: "Dios creó todas las cosas". Por eso no tiene sentido una lectura positivista comparativa con la ciencia actual. No es un relato periodístico, sino una reflexión de fe de hombres convencidos de la presencia de Dios en sus vidas. La biblia es una historia de salvación, no de ciencia.

A partir de lo anterior entonces podremos comprender mejor el texto en su contexto. No hay oposición entre fe y ciencia, son áreas, ámbitos distintos pero complementarios de la realidad. Esto es el resultado de la hermenéutica, ayuda a una mejor comprensión del texto. 
De la hermenéutica derivarán las metodologías cualitativas. En ellas se insiste en lo particular, lo singular, no buscan obtener reglas generales (Gaston Bachelard decía que las generalidades constituyen un obstáculo epistemológico).

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